Cantos Propuestos

CANTOS SUGERIDOS
XXIV DOMINGO
TIEMPO ORDINARIO

Vea la hoja de los cantos para el Domingo (debajo de cada canto está el vínculo para escucharlo en YouTube).

Entrada. Este es el día en que actuó el Señor (1)

Los propios litúrgicos: Señor ten piedad, Gloria

Presentación de dones: Donde hay caridad (165), Te presentamos (114)…

Santo (137) Cordero de Dios (153)

Comunión: Hoy vuelvo de lejos (34) o Volveré (38).

Meditación: Silencio.

Propuesta final: Mientras recorres la vida (358)

FORMACIÓN EN CANTOS
PARA LA MISA

El canto gregoriano es el propio de la liturgia romana, el único que la iglesia heredó de los antiguos padres, el que ha custodiado celosamente durante muchos siglos en sus códices litúrgicos. Por lo tanto, hay que darle el primer lugar en las acciones litúrgicas (S.C. 116).

Los cristianos se reunían para rezar, para escuchar la Palabra de Dios, para celebrar la eucaristía, para debatir los problemas que surgían en la vida de la comunidad. En estas reuniones no existía otro repertorio de cantos que el de la Biblia: el libro de los Salmos y demás cánticos repartidos en los escritos del Pentateuco, de los profetas y sapienciales. Estos textos poéticos eran cantilados o recitados en las sinagogas por los judíos según unos determinados sistemas, en los que se hacía participar a los fieles para que éstos memorizasen mejor ciertas frases ciertos textos más importantes.

A través de la historia se fue formando el repertorio gregoriano o galorromano.

Los cantos de la misa según el Ordo Romano I que aparece en el a. 750 y que pervive en la estructura del canto de la misa hasta el Concilio Vaticano II: La schola canta la antiphona ad introitum o introito. El celebrante saluda al altar y se dirige a su sitial; entonces la schola comienza el Kyrie eleison, alternando entre sí o con el cantor. Inmediatamente el celebrante entonaba el Gloria, seguido por la schola. Se cantaba el responsorio gradual, se introdujo más tarde el aleluya o el tracto para cuaresma. Después del Evangelio se cantaba el Credo. Seguía el canto de ofertorio, formas cantiladas en la plegaria hasta el Santo. Hasta el Agnus Dei, y un canto antifonal en la comunión.

CANTOS PARA LA MISA ACTUAL

La Constitución de la Sagrada Liturgia (S.C.) nos dice:

«La tradición musical de la Iglesia Universal es un tesoro de valor inestimable, mayor aún que cualquier otro arte. La razón principal de esta importancia consiste en que el canto sagrado está muy apegado al texto, y forma una parte necesaria e integral de la liturgia solemne«.

La Instrucción General del Misal Romano (IGMR) también remarca que el cantar es de gran importancia en la celebración de la misa, puesto que nos hace parte de una oración comunitaria que es más antigua y extensa que nuestra propia oración. Es algo que debemos hacer juntos. Cuando cantamos juntos, oramos de una manera más especial. Además, como Iglesia peregrina nos unimos por medio del canto a la Iglesia triunfante. Dice expresamente el # 40:

«…deberá tenerse cuidado que el canto del ministro y el pueblo no esté ausente en las celebraciones que ocurren en Domingo y los días festivos de obligación«.


La Iglesia nos ofrece una guía para las «solemnidades progresivas«. Esto supone que algunas partes de la misa son más importantes y significativas que otras y por lo tanto deben ser cantadas con preferencia.

1º. Lo más solemne

Las partes que deben cantarse serían:

a) Aclamación del Evangelio –Aleluya

b) Aclamación de la Plegaria Eucarística:

*Santo
*Aclamación memorial
«Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección, ven Señor Jesús»
«Cada vez que comemos de este pan y bebemos de este cáliz, anunciamos tu muerte, Señor, hasta que vuelvas
«Por tu cruz y resurrección nos has salvado, Señor»

*El gran Amén o Amén solemne (después del «Por Cristo, con él y en él …»)

Estas partes se deben cantar en cada misa porque enfatizan las dos partes más importantes de la misa: el Evangelio y la Plegaria Eucarística, y revelan de forma especial la presencia de Cristo en su Palabra y en su Sacramento.

2º. Los himnos procesionales

En orden «descendente» en solemnidad tenemos dos himnos procesionales acompañan la procesión:

o El canto de entrada o El canto de la comunión

La importancia de éstos se encuentra en el unir nuestras voces para experimentar comunión y unión uno con el otro y con Dios. El canto de entrada nos ayuda a sentirnos comunidad, y el canto de la comunión nos ayuda a expresar nuestra unión con Cristo y la de los unos con los otros a través de la misma unión de nuestras voces. Es la asamblea entera que debe cantar en domingos y días festivos.

3º. El Salmo responsorial

Siguiendo en orden de solemnidad nos encontramos con el Salmo, cántico o himno. El ideal es que siempre sea cantado. Todos cantan el estribillo, y un solista puede hacer el resto.

4º. Los cantos ordinarios

Enseguida, en la lista están los llamados «cantos ordinarios» que se llaman así porque en todas las misas pueden estar presentes:

*Señor, ten piedad o Kyrie eleison
*Gloria
*Padre nuestro
*Cordero de Dios o Agnus Dei
*Profesión de fe o Credo

Estos pueden ser o no cantados, dependiendo de la solemnidad de la misa y de la naturaleza de la estación litúrgica.

5º. Los cantos suplementarios u opcionales

*Durante la preparación de los dones, un canto que no debe ser de «ofrenda», sino de presentación de dones. Mientras se hace la «colecta» se puede cantar un canto referido a la caridad, y en la presentación de dones otro que lo indique.

*El canto de oración después de la comunión, un salmo o himno adecuado.

*Las antífonas: la de entrada y la de la comunión.

Como vemos no existe el «canto de salida o final», pues no es ya parte de la liturgia. Menos todavía el «canto de la paz» u otros inventos que distraen la atención litúrgica.